
NARRADORES Y CANTORES

NARRATIVAS DE MEDIO SIGLO DE CHILE
Cuando busca su identidad, Latinoamérica se encuentra con que fue primero un relato imaginario, un verso previo en la mente de europeos, antes de ser el continente de historia mestiza que es.
Desde Octavio Paz a Vargas Llosa, narradores han ensayado esta manera de alcanzar una mayor profundidad que la que suelen dar las ciencias sociales o el análisis estructural. Somos el relato que contamos de nosotros mismos, mitos y no ficción, y así es como asumimos las aristas de nuestra historia y presente para entendernos, y desde esas explicaciones, a veces hasta mágicas, escribir nuevos futuros.
El relato y la narración dejan de ser una mera historia ficticia para trastocar la realidad, crearla, incluso más allá de su autor. Estos fenómenos de la literatura latinoamericana de los últimos 70 años impactan también, y muy profundamente, los mecanismos mediante los cuales nos explicamos nuestros fenómenos sociales y procesos políticos. Acá, la mirada de unos que escriben, filman, publican y cantan el nuevo verso de Chile.

GENUINOS VERSOS POPULARES de
CADA ÉPOCA
Existen en Chile unos cinco mil poetas y cantores populares a la usanza imprivisada del Canto a Lo Humano y Lo Divino, hombres y mujeres, del campo y de la ciudad. El Canto a lo Poeta es una práctica de la lírica popular en Chile. Su origen se remonta a la España del siglo XVI, cuando la décima tuvo su florecimiento. “Es la poesía cantada que utiliza principalmente los metros poéticos de la cuarteta o copla y la décima espinela. Los primeros misioneros jesuitas enseñaron a los indígenas la doctrina cristiana a través del verso (la décima) y así se generó el canto a lo divino” Explica su cultor Francisco Astorga. Tomar escenas de la realidad social, de la actualidad política, las penurias económicas, las catástrofes naturales, los grandes acontecimientos, hizo del Canto a Lo Humano una crónica cantada de la historia contemporánea, con opinión y discusión. Un género de la poesía que sitúa muy cerca del periodismo.


Jorge céspedes
El retorno a la democracia, la transición, la democracia con amarres autoritarios, la justicia en la medida de lo posible, con Pinochet de general y senador.
Reconocido como “El Manguera”. Viene cantando y escribiendo desde los años 80, en su barrio, el populoso Puente Alto, en el sur de Santiago. Dice que el 98% de los cantores populares son contestatarios, porque denuncian lo que está mal. Antes, la dictadura de Pinochet, ahora, las promesas vacías. “El poeta popular es cronista de una época. Nosotros por ejemplo, los payadores, cuando vamos a tomar el escenario, como lo nuestro es improvisado en vivo, tenemos que estar bien informados de lo que pasa”.
Décimas a la democracia
VERSO PRIMERO
Mil novecientos noventa:
paradójico presente,
Patricio Aylwin presidente.
Hay mucha gente contenta.
La democracia presenta otra oportunidad.
Se piensa que habrá equidad porque viene la alegría,
que no llegó todavía y no hay posibilidad.
En Chile se da lectura al Informe Rettig que muestra la forma cruel y siniestra que tuvo la dictadura.
Las víctimas de tortura, exiliados, perseguidos.
En ese informe han sido cerca de tres mil quinientos, pero aún falta movimiento que la ley no ha conseguido.
En Chile, después de mucho consulta municipal,
hay una angustia total,
pues todos se creen duchos.
El «MOPgate» yo escucho en todos los noticieros con sus escritos sinceros.
Nos dejan Alcalde y Anguita.
Y el gringo la uva evita con su cianuro y dinero.
Se inaugura el memorial, el de tantos detenidos que son desaparecidos por orden del General Noventa y cuatro va mal,
llega a Frei de presidente.
Se cree que será eficiente.
Moya Grau, su defunción y se crea la Comisión Nacional del Medio Ambiente.
Mil nueve noventa y cinco,
Antofagasta asustado, terremoto de ocho grados les hace pegar un brinco.
Y después de mucho ahínco fundan San Pedro´e la Paz.
Esteban Jarpa no más muere y el cielo lo espera.
Dicen a Manuel Contreras, “a Punta Peuco te vas”.

Miguel Ramírez
DEL 2000 AL BICENTENARIO: El despegue económico, modernización y la apertura internacional. Pero se incuba el descontento de los estudiantes. El proyecto de inclusión inconclusa muestra flaquezas
“El Curicano” o MIGUEL RAMÍREZ, es poeta popular de oficio, cantor al humano y a lo divino, pero no vive de ello. No alcanza, dice. Así que es su hobby, pero también dice que es su “esencia, origen e identidad”. El mundo de la poesía popular reúne distintas sensibilidades e ideas, dice “Algunos más radicales, otros más conservadores. Yo, en mi décima, mi verso que haya más humanidad. Soy muy ligado al canto a lo divino, que tiene que ver con el tema de la fe. Entonces siempre he buscado el equilibrio, el respeto por la persona.”
Décimas al Bicentenario
VERSO SEGUNDO
Los días del calendario, entre alegrías y penas
va mostrando las escenas de un cruel bicentenario.
Llega un nuevo presidente y el poderoso suspira.
Llega un nuevo presidente. Y el poderoso suspira.
Una mujer se retira.
Respetada por la gente, respetada por la gente.
Será el año del gerente. Lo dice el anecdotario.
Y mi pueblo, aún precario. Solo quiere subsistir,
sin siquiera describir los días del calendario.
Ya floreció rosa y azahar. Vuela paloma al palomar.
Nuestra tierra es golpeada como es una costumbre.
Llenando de incertidumbre nuestra costa triturada
La inocencia de «Zafrada» impacta el alma serena.
Y solidaridad plena ofrece el pueblo dispuesto,
paliando ese mal funesto entre alegrías y penas.
Con el fútbol y el deporte se aplacaron las tristezas.
Y con acto de grandeza. En una mina del norte.
Fue proeza de gran porte que unió a Chile en cadena
de oración y vibras buenas por mineros, rescatistas.
Mientras el vil calculista va mostrando las escenas.
Ya floreció rosa y azahar vuela paloma al palomar.
Pero el afán mediatista oculta el mal verdadero,
el maltrato del obrero y de otras tantas aristas.
No se requiere alquimista ni connotado notario
para ver que el proletario sigue sufriendo injusticias.
Lo describen las noticias de un cruel bicentenario.
Al fin, como un relicario, se entierran ciertos tesoros.
Pero se ignora el decoro de mi pueblo originario.
Ese inquieto mandatario domina sin contrapunto.
Se disipa todo asunto que no sea comercial.
Y sin gloria en general, otro año es difunto.
Ya floreció rosa y azhar. Vuela, paloma al palomar.

CECILIA ASTORGA
LA CRISIS Y EL ESTALLIDO: A pesar de los buenos promedios económicos, la acumulación de distintos reclamos desatendidos termina estallando en violentas protestas.
Estudió para profesora pero vive de la poesía y el canto. “Me tocó aprender este arte de analfabetos”. En su barrio, uno de los más populosos y pobres de Santiago, las convulsiones de 2019 se manifestaron con violencia. ”Aparece eso como como un gran estallido, porque lo fue. Ahora a mí me gusta hablar como de rebelión popular, porque sí, así lo vivimos acá en La Granja”. Defiende a quienes fueron golpeados y arrestados por carabineros en ese estallido como “presos políticos”.
Décimas al estallido social
VERSO TERCERO
Por el niño que está preso. sin entender lo que pasa.
Ahora que él, que ya en su casa sigue viviendo el proceso.
Por el miedo que confieso a la cruel inequidad. Por la oculta realidad.
Que develar necesito hoy como si fuera un grito. Yo te nombro libertad.
Por la madre y por la abuela, por la hija y por la hermana que despiertan de mañana con la angustia que congela.
Por la vida paralela de un rincón de mi ciudad.
Cuando duele la verdad del Estado y su codicia en nombre de la justicia, yo te nombro libertad.
Por la buena compañera, de las luchas necesarias que en sus noches solitarias también está prisionera por la encomienda que espera un poco de dignidad.
Por toda la oscuridad. Al de la celda compartida.
Porque te quiero en mi vida. Yo te nombro libertad.
Por el joven de mochila que juzgan por la apariencia,
por su valiente conciencia desafiante e intranquila.
Nadie ahoga ni mutila tu tremenda voluntad. Comparto tu intensidad.
Nada, nada te reprocho.
Y desde el río Mapocho yo te nombro libertad.
Por el brillante lucero.
Por el brillante lucero en esta noche tan triste.
Por el pueblo que resiste y se transforma en guerrero.
Porque octubre es mensajero de un cielo de claridad. Nada es por casualidad.
Y esta es la vez oportuna para escribir en la luna. Yo te nombro libertad.
ALEJANDRO ZAMBRA
LA DEMOCRaCIA,
LA ADOLESCENCIA
y UNA NUEVA GENERACIÓN

Alejandro Zambra nació el segundo año de la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet en Chile. El escritor, doctor en literatura y autor de varias novelas como Bonsái, La vida privada de los árboles, Formas de volver a casa, Mis documentos y Facsímil, es referente de su generación en la literatura chilena y sus obras han sido traducidas a veinte idiomas. Adolescente, le tocó vivir un país con una democracia que intentaba aprender a caminar.
Alejandro Zambra
“Para la gente de mi edad, la democracia, el regreso de la democracia o el comienzo de la transición o como quieras llamarlo, coincide con la adolescencia. Entonces a mí me interesaba esa trama interna en que de pronto sentías que tenías ciertas cuotas de libertad completamente nuevas e inéditas, que eran las libertades naturales de un adolescente que llega más tarde, que te dejan tomar un par de copitas de vino al almuerzo, que de pronto te dejan fumar. Todo ese pequeño progreso uno podía entenderlo como como coincidente con esta supuesta libertad. La democracia y la adolescencia coincidieron. La adolescencia era verdadera, la democracia no. Y de eso nos fuimos dando cuenta muy rápido.”
1990
PINOCHET SE QUEDA
- El 11 de marzo asume Patricio Aylwin como primer presidente de la recuperada democracia. No obstante, el general Pinochet se mantiene al mando del Ejército
Según Zambra, la década del 90 era un momento de discusión, de cuestionamiento, pese a cargar con un reclamo distinto al de los padres y madres, a esa generación que vivió con el golpe militar y sus consecuencias.
“Para mí, ese momento de mediados de los 90 era un momento de discusión, es un momento de acumulación de causas y de descontento, que luego, décadas después, se volvieron masivas. Pero quienes estábamos ahí vimos cómo eran causas minoritarias, que parecían no tener futuro.
Generacionalmente teníamos claro una especie de rabia mezclada con tristeza que a la vez te arrojaba a la impotencia porque sabíamos que la experiencia de nuestros padres era muy distinta a la nuestra y estaba más legitimada. Esta sensación de que los padres son los que habían vivido la historia y nosotros habíamos sido personajes secundarios de ella, creo que era común y a la vez acomodaticia, porque era un discurso que nosotros podíamos adaptar a las circunstancias”.
A juicio de Zambra, dictadura no aseguró una democracia plena ni mucho menos y esto también generó ruido y malestar. “Teníamos a este país que en teoría era una democracia y a la vez tenía a Pinochet al mando de las Fuerzas Armadas y luego convertido en una autoridad vitalicia. En un senador vitalicio y si sentíamos que esa no era una democracia plena, pero tampoco podíamos realmente valorar. ¿Qué cosa sería una democracia plena o qué cosa sería una democracia?”.
El Estallido y la Identidad del país “A través de la poesía se ha construido y a la vez se ha discutido nuestra identidad mil veces. Y ese, esa, esa sensación de diálogo, creo yo, es vital para entender no sólo lo que pasa ahora, sino lo que lo que ha venido pasando históricamente. (…) Muchas veces siento que a la literatura se le pide, se le exige unos niveles de claridad que son incompatibles con la literatura misma, ¿no? Escribes una novela porque no tienes tan clara la consigna. O sea, escribes una novela porque no podría ir en un cartel. Lo mismo un poema, lo mismo una obra de arte, lo mismo una canción ¿no?” El estallido social del 18 de octubre de 2019 puso sobre la mesa no solo una demanda que debía ser abordada en sus distintos niveles, sino que trajo consigo discutir qué constitución querían los chilenos, dice el narrador.
“Fui a Chile 10 días después del estallido y, en un sentido, mi sensación era la de estar caminando por la facultad. Si va por el centro o por el centro de Maipú o por el centro de Santiago. Sentía algo similar a lo que a lo que sentía a los 20 años en la facultad. Era un momento en que podía hablar con cualquiera. No, eso no es normal en Chile. Hablar con cualquiera. La gente estaba dispuesta a hablar de sí misma. Y estaba esta dimensión catártica muy, muy evidente y muy hermosa, de reunión, de hablar con los vecinos a los que había ignorado sistemáticamente durante muchos años, de ocupar los espacios públicos” Pero esto, dice, comenzó a fraguarse años antes.
“A mí me parece que en la segunda elección de Michelle Bachelet empezó a formularse una esperanza menos acomplejada, no? Y a la vez esa esperanza se relacionó con nuestro pesimismo inherente, que también está relacionado con un deseo de inteligencia o de ser capaz de ver lo que está pasando realmente más allá de los deseos”
2019
ESTALLIDO SOCIAL
- Entre octubre de 2019 y marzo de 2020 miles salieron a las calles a protestar por una diversidad de motivos: inequidad social, bajas pensiones, educación. Dentro de esta conmoción hubo 30 muertos y numerosos abusos policiales
“Fueron los años en que en que apareció esta generación, que esta generación tuvo que pronunciarse respecto de cómo agruparse políticamente. Entonces, en principio también fueron los años en que empezó a materializarse una discusión concreta sobre una nueva Constitución. O sea, hubo cabildos.
Eso sucedió. Ahora no lo recordamos, lo tenemos casi borrado, pero sucedió recién. O sea, estuvimos en esas reuniones en la que se discutía como debía ser la Constitución. Parecían en ese momento incluso discusiones muy, muy idealistas.(…). Eso sucedió. Participamos de eso. Hubo actas… Y luego una sensación de estafa, justa o no, que tenía que ver con el término de ese gobierno y la sensación de que las cosas habían quedado prácticamente inalteradas. Y la absolutamente inexplicable elección de Piñera”
LA EDUCACIÓN
El diagnóstico del escritor Alejandro Zambra para el actual momento de Chile para por una demanda principal: La Educación. Es más. Cree que no es casual que lo que hoy está en discusión dependa en todo sentido y en todos los niveles sobre la discusión acerca de la educación en el país.
“Su propósito, su origen y su destino, creo yo que está vinculado a la educación. O sea, creo que nada de esto sirve si no redunda en un país donde realmente emprendamos procesos de comunicación que nos remezan y nos cambien. Y construyamos un país en que todos seamos más o menos iguales, no? O sea, donde tengamos oportunidades similares o al menos similares.” “Fui a Chile 10 días después del estallido y, en un sentido, mi sensación era la de estar caminando por la facultad. Si va por el centro o por el centro de Maipú o por el centro de Santiago. Sentía algo similar a lo que a lo que sentía a los 20 años en la facultad. Era un momento en que podía hablar con cualquiera. No, eso no es normal en Chile. Hablar con cualquiera. La gente estaba dispuesta a hablar de sí misma. Y estaba esta dimensión catártica muy, muy evidente y muy hermosa, de reunión, de hablar con los vecinos a los que había ignorado sistemáticamente durante muchos años, de ocupar los espacios públicos” Pero esto, dice, comenzó a fraguarse años antes.
“A mí me parece que en la segunda elección de Michelle Bachelet empezó a formularse una esperanza menos acomplejada, no? Y a la vez esa esperanza se relacionó con nuestro pesimismo inherente, que también está relacionado con un deseo de inteligencia o de ser capaz de ver lo que está pasando realmente más allá de los deseos”
2011
REVOLUCIÓN PINGÜINA
- Llamada así por los uniformes de los estudiantes secundarios, la ola de manifestaciones en rechazo de el sistema educacional chileno, con una amplia participación del sector privado, fue la mayor en 25 años
“Y eso también supone mirarse y discutir sobre uno mismo. Y claro, aceptar y valorar esa pulsión identitaria que sentimos, pero también distanciarse de ese deseo y mirar cómo opera ese deseo en los demás. Y también desconfiar del momento en que llegamos a una solución así muy, muy cerrada. Esperanza y desencanto, esa mezcla tan chilena de esperanza y desencanto”.
MONTSERRAT
MARTORELL

Montserrat Martorell
“Yo lo nombro como Chile, ese gran espejismo que te hace creer esta satisfacción, y que por debajo están creciendo ahí todas las consecuencias de esos malos amores, de esos matrimonios mal avenidos también. Y de alguna manera todo se sabe, todo termina por explotar.”
La escritora, doctora y académica en literatura hispanoamericana, Monserrat Martorell tiene la misma edad que la democracia chilena. Sus novelas están pobladas de motivos femeninos, y coincide con que Chile, y en general Latinoamérica, es una comunidad que Crea cuentos y versos, pero también explica y construye su historia política y social a partir
de ellos.
2005
LA PRIMERA MUJER PRESIDENTA
- Por primera vez en su historia, Chile elige una mujer como presidenta. En su gobierno enfrentará protestas estudiantiles y malestar por la caótica implementación de la reforma al transporte público en Santiago
“Mis novelas -La última ceniza, Antes del después y Empezar a olvidarte- tienen que ver mucho con escrituras polifónicas, Como una simultaneidad de voces, distintas personas que van hablando en torno a hechos que comparten. Me interesa la mujer, me interesan las historias rotas, quebradas, lo que no se dice, la intimidad. Me interesa como poner muchos cuestionamientos en voz alta, como sacarle la máscara a las personas. Y en ese
sentido, bueno, como no me puedo despegar de Chile. Antes del después, se trata precisamente de una hija que descubre que su padre enfermo de Alzheimer, es un torturador de la dictadura de Augusto Pinochet, uno de los hombres más macabros, infames que tuvo.
1991
INFORME DEL HORROR
- En febrero el presidente Aylwin da a conocer el Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación: más de tres mil chilenos fueron desaparecidos o ejecutados en dictadura
Y ella se debate entre esta idea que le aparece y este padre por el que ella siente mucho afecto, mucho cariño. Y ahí intenté hacer esta idea del Alzheimer, este mal del olvido, la enfermedad del olvido, precisamente con la memoria de la memoria histórica, que es un lugar donde yo creo que siempre tenemos que mirar. Es imposible pensar en Chile y en estos 40 años sin tener una palabra grande, escrita, que es la memoria. La memoria nos
sirve para saber además quién ha sido, quién en cada momento de la historia”.
“Es como un verso y un verso muy largo. Y en la poesía están, están las respuestas. Para mí la literatura, la poesía es el género mayor, el género que contempla la vida, que contempla las posibilidades, que contempla como lo que fue, lo que no fue, lo que uno quiso que fuera”.
“Para mí el periodismo y la literatura corren caminos paralelos. Esta historia de la ficción y la no ficción, Gabriel García Márquez dice en Cien Años de Soledad, &; La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerdo para contarla; Y Jorge Luis Borges dice algo muy similar; La imaginación está hecha de convenciones de la memoria, y si yo no tengo memoria, no puedo imaginar.
“A mí me gusta mucho ir al sur. Voy a Chiloé regularmente y ahí la gente te habla y te habla de la Pincoya y te habla del Trauco y te habla del Caleuche (personajes de la mitología tradicional indígena). Y todas estas narraciones en voz alta empiezan a configurar -cierto- a configurar nuestros escenarios sociales, nuestros escenarios políticos. Nuestros escenarios afectivos también, y uno empieza a darse cuenta de que nuestro continente es un continente plagado de historias que nos acercan a, bueno, a descubrir cuál es nuestra identidad, dónde está nuestra identidad.”
2010
TERREMOTO GRADO 8,8
- l 27 de febrero de 2010, el centro y sur Chile fueron sacudidos por un catastrófico terremoto y varios tsunamis que dejaron más de 500 fallecidos y 2 millones de damnificados. El octavo más fuerte en la historia
Y esta historia es un poco esta idea tolstiana, que Tolstoi plantea; cuenta tu aldea, pinta tu aldea y serás universal; aparece muy bien planteada en Europa. Bueno, en
Latinoamérica sucede lo mismo, pero con estas narraciones que son más breves y que
tiene que ver -Cortázar lo decía y se reía mucho- tiene que ver con la juventud, cierto, con la juventud y la pereza, dicen los escritores también. Y después se descubrió que los escritores latinoamericanos también escribíamos, surge el realismo mágico, existe el boom latinoamericano. Entonces me parece que es una muy bonita aproximación el darnos cuenta que nuestras historias cada vez crecen y crecen más en estos en estos últimos 40 años. Martorell dice que los versos que Chile se ha dado en medio sigo han ido renovándose, reexplicándose, pero que los grandes hitos están ahí: la dictadura, el retorno de la democracia, la crisis de las deudas pendientes.
“Y sabemos que a pesar de lo importante que fueron muchos avances en estos primeros 30 años de gobiernos de la Concertación, también encontramos como toda esta basura que se guarda y que finalmente termina por germinar en octubre del 2019”.
“No puedo no pensar en estos tiempos y asociarla con una gran palabra como el ruido.
Creo que es una época ruidosa, es una época estridente, una época donde la gente grita,
donde la gente no quiere callar, donde la gente está muy enemiga del silencio. Donde hoy
se destapan muchas injusticias. Donde se condena y se condena a veces con mucha
anticipación, sin esperar que sean los mecanismos indicados los que finalmente tomen
esas resoluciones. Entonces, yo creo que es una etapa muy compleja la que vivimos hoy
como sociedad. Es una época también de renacer, cierto. Después del ruido viene la calma
y con la calma vienen los renacimientos también. Ahora la pregunta es ¿Vamos a ver esos
renacimientos? Esa respuesta no la tengo”.




